“Un carril bici que empieza en ninguna parte y termina en ninguna parte”: Ciudadanos se suma al malestar de la barriada de la Estación del Ferrocarril

La carpa informativa que ha organizado Ciudadanos en la barriada de la Estación del Ferrocarril ha sido el epicentro de varias quejas vecinales. El Mercadona de la zona obligó a modificar los planes urbanísticos que el Gobierno había explicado a los vecinos. Ahora denuncian que están perdiendo plazas de aparcamiento, la zona no es segura para los más pequeños, el carril bici no tiene sentido y las obras eternas suponen problemas de insalubridad para el barrio.

Ciudadanos ha citado los y las periodistas enfrente las obras del Escorial. Según su secretario general, Javier Varga, “15 años después sigue siendo una molestia para los vecinos y todavía se discute la finalización y la finalidad”. Sin embargo, esta infraestructura sólo la ha utilizado de telón de fondo. El carril bici, de apenas unos 30 metros, es el foco de las críticas vecinales que ha intentado recoger Ciudadanos.

Se trata de una ampliación de la acera, lisa y marcada de rojo. Uno de los cabos termina en los Jardines de la Argentina, donde supuestamente no pueden circular las bicicletas. Por el otro lado termina bruscamente al chocar contra unos aparcamientos. Este carril bici -que aún no tiene el reconocimiento oficial como tal- se incluye dentro del Plan de Barriadas que ha peatonizado parte de la zona.

Una vecina hablando al lado de Javier Varga
Una vecina hablando al lado de Javier Varga / Antonio Sempere

“En el bloque uno no pueden entrar ni servicios de emergencias ni taxis”, se quejaba María del Carmen Saborido, una vecina. Realmente el camión grande de los bomberos es el único vehículo que no podría acceder, mientras que el resto de servicios sí lo podrán hacer pero pisando la acera. Aún así, la retahíla de quejas no termina aquí: “quieren poner lo contenedores debajo las ventanas de nuestros dormitorios, al portal uno se le forman charcos de lluvia y hemos perdido más de 200 plazas de aparcamiento”, ha explicado la vecina con tono indignado.

A estos problemas, se le añade las quejas crónicas hacía Endesa, que “produce ruido y humo”. Javier Varga cree que “no debería de ser anormal querer controlar la contaminación”. A la pregunta de qué respuestas darían a la barriada como partido, Varga ha reconocido que, de momento, el carril bici “se queda aquí”, pero piden que se tire adelante las acera-bici, un proyecto aprobado en el Pleno municipal y que no se está materializando.

Autor: Gabriel Barba

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