Isabel Caballero: "Hay muchas mujeres víctimas de violencia de género que no aparecen reflejadas en las estadísticas"

Isabel Caballero es coordinadora de la Fundación CERMI Mujeres. Licenciada en Derecho por la Universidad de Sevilla y con estudios de posgrado en Evaluación, Programación y Supervisión de Políticas de Inserción (UNED) y en Investigación Acción Participativa (Univ. Pablo de Olavide), inició su trabajo en el ámbito de los derechos humanos en 1996 en San Salvador (El Salvador) como cooperante en la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD) a través de la Agencia de Desarrollo de Dinamarca MS.

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En 1999 se unió al equipo de trabajo de CANF COCEMFE Andalucía donde coordinó el Departamento de la Mujer, instancia encargada de impulsar los programas sobre igualdad de género en el ámbito de la discapacidad.

En 2013 fue nombrada asesora de la Comisión de la Mujer de CERMI y en 2015 asumió la coordinación de la Fundación CERMI Mujeres. El Foro de Ceuta ha tenido la oportunidad de poder conversar con ella durante su visita a Ceuta con motivo de las III Semana de la Discapacidad.

Isabel Caballero CERMI Mujeres
Isabel Caballero, coordinadora de la Fundación CERMI Mujeres / Antonio Sempere

La Fundación CERMI Mujeres

La Fundación CERMI Mujeres es una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo fundamental es favorecer las condiciones para que las mujeres y niñas con discapacidad, así como las mujeres y madres asistentes de personas con discapacidad, puedan disfrutar plenamente y en igualdad de condiciones de todos los derechos humanos y libertades fundamentales.

Los objetivos de la Fundación CERMI Mujeres

Isabel Caballero nos explica que en nuestro país viven alrededor de 4 millones de personas con discapacidad, «de las cuales el 60% son mujeres, esto supone casi 2,5 millones y medio de mujeres».

«Desde la década de los 90 existe un importante movimiento social de feministas de la discapacidad en nuestro país, que ha ido permeando el trabajo que hacen las organizaciones generalistas, centradas en temas de discapacidad, y esto ha hecho que en los últimos años hayan aparecido vocalías centradas en temas de género e igualdad en las diferentes organizaciones que componen el CERMI», señala Isabel Caballero.

Según la coordinadora de la Fundación CERMI Mujeres, han surgido organizaciones específicas de mujeres con discapacidad y el papel de la fundación es dar voz, visibilidad a una serie de reivindicaciones que tradicionalmente no estaban incluidas en la agenda política del movimiento social de la discapacidad, pero que tampoco estaba convenientemente representado en la agenda política feminista, es decir, «hay una zona periférica que no contemplaba nadie. Ni las personas con discapacidad organizadas, ni tampoco el movimiento de mujeres», lamenta Isabel Caballero.

Isabel Caballero, coordinadora de la Fundación CERMI Mujeres durante su conferencia en la III Semana de la Discapacidad / Antonio Sempere

Las mujeres con discapacidad más vulnerables ante la violencia machista

Dentro de la agenda política de mujeres con discapacidad hay un una serie de asuntos que son fundamentales, como es el tema de la violencia de género, «una cuestión bastante invisibilizada» denuncia Isabel Caballero. La coordinadora de CERMI Mujeres apunta a que hay pocos datos, «aunque las organizaciones que trabajamos en el terreno sabemos que es un asunto bastante complicado».

Isabel Caballero refiere que «hay muchas mujeres víctimas de violencia de género que no aparecen reflejadas en las estadísticas» y critica que «el único dato oficial que contamos es el número de mujeres que mueren asesinadas por sus parejas o exparejas y que tienen discapacidad, y año tras año, el dato que viene a confirmarse es que aproximadamente el 10% de las mujeres asesinadas son mujeres que tienen algún tipo de discapacidad, e intuimos que este dato puede ser superior si tenemos en cuenta que muchas mujeres no tienen la discapacidad reconocida legalmente».

La violencia de género como generador de discapacidades

Algo que preocupa a la Fundación CERMI Mujeres, y en especial a Isabel Caballero es la violencia de género como el factor generador de discapacidad, «hay muchas mujeres que hoy tienen una discapacidad como consecuencia de los malos tratos sufridos, y no pensar solo en los malos tratos físicos, si no sobre todo psicológicos, porque desencadenan enfermedades mentales y discapacidades psicosociales», explica.

Isabel Caballero coordinadora fundación CERMI Mujeres / Antonio Sempere

Eliminación de las esterilizaciones

Otra cuestión que centra la agenda política del movimiento de mujeres con discapacidad es la eliminación del párrafo segundo del artículo 156 del Código Penal.

«No será punible la esterilización acordada por órgano judicial en el caso de personas que de forma permanente no puedan prestar en modo alguno el consentimiento al que se refiere el párrafo anterior, siempre que se trate de supuestos excepcionales en los que se produzca grave conflicto de bienes jurídicos protegidos, a fin de salvaguardar el mayor interés del afectado, todo ello con arreglo a lo establecido en la legislación civil».

Este párrafo autoriza las esterilizaciones permitidas por los jueces y que «consideramos que contraviene totalmente la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad«. «Se tata de un procedimiento que consideramos que es forzado, desde el momento en el que se incapacita legalmente a la persona, normalmente una mujer».

Porque aunque no hay datos estadísticos oficiales de las esterilizaciones en nuestro país disgregados por sexos, «sabemos que la mayoría de las personas que se esterilizan en España son mujeres«.

Además, la coordinadora de CERMI Mujeres señalaba que «hay un procedimiento previo de incapacitación legal, lo que hace que se produzca su muerte civil, de tal manera que no puede ejercer los derechos directamente si no con una persona interpuesta», algo que según la experta «las sitúa en una situación de total indefensión de no poder tomar decisiones sobre su propia vida, entre ellas por ejemplo, si quiere o no ser sometida a una ligadura de trompas».

Autor: Paloma F. Coleto

Licenciada en Sociología por la Universidad de Barcelona

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