OPINIÓN | Hablemos de porteadoras

Durante años he hecho un análisis en prensa de los titulares que se utilizaban para hablar de porteadoras. A excepción de que ocurra la muerte de una porteadora, siempre que se habla de porteadoras se utilizan eufemismos como la situación de la frontera, el caos en el Tarajal, el comercio atípico… omitiendo conscientemente quienes son los sujetos de la acción social, es decir, las mujeres porteadoras.

Seguro que os preguntáis por qué hablo de esto, pues bien. El lenguaje no es inocente, eso ya lo decía Foucault, y esto es una parte más de la invisibilización de la situación de las mujeres porteadoras. Y no estoy hablando de un plan orquestado por los medios y las instituciones, es algo más complejo, se centra en fijar la atención solamente en los elementos con los que nos sentimos próximos. Llámese frontera, coches patera, IPSI, comerciantes del Tarajal, policía… cualquier cosa, excepto porteadoras.

Siguiendo con la invisibilización de las porteadoras, ya en 2015 mi compañera Rosa Soriano-Miras y yo teorizábamos sobre la invisibilización de las mujeres porteadoras como sujeto de derechos humanos. En 2016, en el Informe de Porteadoras de la APDHA literalmente apuntábamos como el objetivo del Tarajal II era “invisibilizar aún más el trabajo de las porteadoras de cara al turismo de clase media marroquí y lavar la imagen de la ciudad, muy dañada por la gestión de la frontera del Tarajal” (p. 49). Cuando las porteadoras entraban por la frontera internacional del Tarajal y salían por el Biutz, eran muy visibles -aunque invisibles como sujeto de derechos humanos-, y se podía fácilmente empatizar con ellas. Entrando y saliendo por el Tarajal II no se ven, al menos en Ceuta.

En la actualidad, desde febrero de 2019 estamos presenciando como el Reino de Marruecos ha implementado medidas para acabar con el porteo. Desde las dos últimas muertes de una porteadora y un porteador, estas medidas se han acelerado con la creación de un censo de porteadores y las restricciones en la entrada al paso fronterizo. Estas políticas, lejos de acabar con el porteo, ya que como dice Iñigo Moré (2007) “el contrabando es inherente a las fronteras desiguales” (p. 57), lo que va a generar es una mayor precarización del trabajo, una mayor invisibilización y clandestinidad; es decir, una refeminización del trabajo de las porteadoras.

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Autor: Cristina Fuentes Lara

Doctora en Estudios Migratorios desarrolló su investigación doctoral sobre la situación de las mujeres porteadoras en la frontera de Ceuta. Actualmente es Profesora en el área de Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos e investigadora en la Universidad Francisco de Vitoria. Sus líneas de investigación son género y migraciones. Activista social que colabora con asociaciones como APDHA, Federica Montseny y la Barraca Trasfronteriza.

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