OPINIÓN | Sobre lo temporal y lo permanente

Lo sé. Tenemos resaca electoral y pereza. Ambas por igual. Resaca electoral porque los resultados han sorprendido a gran parte de la sociedad; a esa parte de la población española que pensaba que no eran tantos quienes se atreverían a votar a VOX, pese a que los últimos sondeos lo estaban asegurando con vehemencia; y a otra parte que confiaba en el CIS a modo de oráculo de Delfos, y creían que el resto de su círculo social y de encuestas se equivocaban, y el PSOE iba a mejorar ampliamente los resultados del 26 de abril. El dolor de cabeza de la resaca ha sido prácticamente generalizado. El PSOE no ha mejorado los resultados; Unidas Podemos ha reducido sus escaños, y, por ende, su influencia para formar gobierno; Más País ha pasado sin pena ni gloria; el PP ha aumentado, sí lo sabemos, pero es que era difícil que sacase menos escaños que en abril, pero aun así, son malos resultados; y las dos principales sorpresas: VOX es tercera fuerza política de España y ERC tiene más escaños que Ciudadanos. Resumen: a todos, y especialmente a todas nos duele la cabeza hoy.

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Y pereza… (hasta yo estoy sintiéndola al escribir esto). Sí, pereza de volver a debatir y escuchar debates sobre pactos, coaliciones, gobiernos de cooperación, relatores y demás eufemismos para hablar. -y escribir-, sobre un gobierno que no nos va a gustar a nadie; y que va a sembrar la duda sobre unas nuevas, y terceras, elecciones generales.

Lo real es que desde las elecciones de diciembre de 2015, en este territorio plurinacional que se denomina España, no existe una estabilidad gubernamental ni legislaturas de cuatro años. Como sociedad nos hemos acostumbrado a la distorsión, al ruido de sordinas de marchas militares, himnos naciones y sardanas. A manifestaciones estériles de influencia política real que han abierto telediarios y discursos políticos, pero que no se han cristalizado en políticas públicas eficaces para luchar contra la violencia machista, la justicia patriarcal y la criminalización de las personas en tránsito migrante. Resumen: hemos normalizado el ruido de los discursos políticos y la inacción política.

Y todo esto no es lo peor, lo más triste es que no ha cambiado nada -o casi nada- en estos cuatro años. En el tiempo que dura una legislatura hemos tenido tres… Lo temporal se han convertido en permanente, como permanentes han sido las políticas criminales y criminalizantes que se han desarrollado durante este tiempo en la gestión fronteriza. Da igual el gobierno del PSOE o del PP, ambos han hecho lo mismo, es decir, criminalizar a los niños migrantes que viajan sin personas mayores a su cargo, alimentar una narrativa migratoria xenófoba, afianzar a Marruecos como gendarme fronterizo, y, seguir violando los derechos de las personas migrantes y transfronterizas que transitan las fronteras hispanos-marroquíes. Resumen: todo sigue igual para quienes no tienen derecho al voto. Y es que, atacar a las personas migrantes, generar un discurso racista, criminalizar al migrante, mentir sobre los derechos de los migrantes… le ha salido tan barato a los partidos políticos que tras cuatro años, hoy nos levantamos con dolor, con mucho dolor de quien sabe con certeza que esta situación no va a ir a mejor.

Autor: Cristina Fuentes Lara

Doctora en Estudios Migratorios desarrolló su investigación doctoral sobre la situación de las mujeres porteadoras en la frontera de Ceuta. Actualmente es Profesora en el área de Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos e investigadora en la Universidad Francisco de Vitoria. Sus líneas de investigación son género y migraciones. Activista social que colabora con asociaciones como APDHA, Federica Montseny y la Barraca Trasfronteriza.

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